Proteja Su Salud.

Una Simple Conversación Puede Hacer Toda la Diferencia.

 
 
“Cuando mi vecino fumaba, yo podía oler el humo y mi hija respiraba con dificultad. El dueño de nuestro edificio no se daba cuenta que el humo se transfería por las ventanas y las vías de aire. Decidí hablar con mi vecino y el dueño. Juntos, trabajamos para que el dueño implementara un reglamento de no-fumar, que incluye un área designada para fumar. Ahora, todos están contentos” Inquilino
Hagámoslo Posible

La importancia de tomar acción.

La exposición al humo de segunda mano puede causar graves problemas de salud, como cáncer pulmonar, enfermedades del corazón y derrames cerebrales. Puede causar asma y empeorar el asma en adultos y niños que ya lo padecen. El humo de tabaco de segunda mano es especialmente peligroso para los niños, ya que puede causar daños permanentes a sus pulmones en desarrollo. Puede también causar enfermedades respiratorias como asma o bronquitis, neumonía, infecciones en los oídos, y hasta el Síndrome de Muerte Súbita (SIDS) en los bebés.

Un inquilino tiene el derecho de vivir en un ambiente seguro donde usted y su familia no son expuestos a nada que dañe su salud, especialmente humo de segunda mano.


Paso 1: Verifique las reglas y platique con su vecino

Si está siendo expuesto al humo de sus vecinos porque se está metiendo a su apartamento, lo que puede hacer es lo siguiente:

  1. Trate de averiguar de dónde viene, y cómo se está metiendo a su hogar.
  2. Compruebe si su contrato de alquiler o de arrendamiento contiene alguna restricción referente al fumar.
  3. Una vez que haya determinado de dónde proviene el humo, hable con su vecino acerca del problema. Es importante hacerlo con calma y amablemente. Explique cómo está afectando a su familia. Explique que el humo del tabaco contiene 7,000 productos y compuestos químicos y puede causar enfermedades graves. También es posible que esté agravando la enfermedad de algún miembro de su familia.
  4. Pregúntele a su vecino si puede fumar afuera, lejos del edificio. Explique que los científicos han demostrado que el humo de segunda mano se puede transferir de un apartamento a los otros apartamentos cercanos. También entra a los apartamentos cuando las personas fuman afuera en los patios, las piscinas y en los balcones. Cuando la gente está fumando afuera, se ha demostrado que el humo entra por las puertas y ventanas de los apartamentos, incluso cuando están cerradas. Nuestros edificios no se construyen para ser impenetrables.
  5. También puede hablar con otros vecinos en su edificio que posiblemente están siendo expuestos a humo de segunda mano. Pregúnteles si también están respirando humo de segunda mano en sus hogares. Explique lo que ha aprendido acerca de los graves problemas de salud que pueden ser causados por respirar humo de segunda mano aunque sea un poco de humo. Según el Cirujano General de los Estados Unidos, toda exposición al humo de tabaco es dañino. Pregunte a sus vecinos si ellos están dispuestos a unirse con usted para presentar una queja al dueño, el gerente, o a la compañía que administra el edificio.
Paso 2: Comuníquese con el Dueño

Hable con el gerente o dueño acerca del problema. Cuando se queje con los gerentes del edificio, es recomendable hacerlo en persona y por escrito. Si se reúne con ellos, mande una carta de seguimiento afirmando lo que se trató en la reunión.

Paso 3: Platique con su Doctor y Colabore con el Dueño

Solicite que se hagan acomodamientos razonables según las leyes de Derecho a Viviendas de Igualdad y Justas. Si usted o alguien en su familia se está enfermando o sufre de una enfermedad que empeora con el humo de segunda mano, visite a su doctor y pídale una carta que diga que tiene una condición médica que se empeora con el humo de segunda mano. Pídale al doctor que incluya en la carta a todos en el hogar que necesitan ser protegidos del humo.

Incluya la carta de su doctor en sus comunicaciones con el gerente. Envíela por correo certificado, con acuse de recibo e indique una fecha límite para la cual la administración debe responder (por ejemplo, en 10 días hábiles.) En la carta, usted puede explicar las posibles opciones para remediar el problema (por ejemplo, mudarse a otro apartamento del mismo edificio, liberarlo del contrato de arrendamiento.)

Paso 4: Documente Todo

Documente las instancias en que son expuestos a humo de segunda mano. Mantenga un "diario" para tomar nota de cada vez que se huele el humo en su apartamento. Tome notas breves; sólo de fechas y horas en que huele a humo, y el tiempo que permanece el olor. Pídales a sus vecinos que lleven la cuenta de las veces que el humo de segunda  mano se mete en sus apartamentos.

Paso 5: Posible Soluciones

Exploren las posibles soluciones que un dueño o gerente puede implementar para remediar este problema. Los gerentes pueden decidir implementar algunas de las siguientes sugerencias.

  1. Sellar grietas en sus paredes o pisos, o poner algo debajo de su puerta para evitar que entre el humo. Sin embargo, se ha demostrado que estas soluciones no son muy eficaces.
  2. Los purificadores de aire son una opción, ya que eliminan algunas de las partículas y olores atribuidos al humo de tabaco, pero no garantizan que serán captados todos los gases contenidos en el humo del tabaco.
  3. Sugiera al gerente que considere la posibilidad de adoptar un reglamento contra el tabaquismo dentro del edificio y en la mayoría de los espacios al aire libre cerca del edificio. Explique que un reglamento que prohíba el fumar, ahorrará dinero en mantenimiento y protegerá al edificio de los incendios. Además, algunas compañías de seguros, como CIG (Capital Insurance Group), están dando descuentos si los edificios son libres de humo.

Paso 6: Informe y Eduque a su Dueño

Informe y eduque a los dueños y a su equipo de administración.  Ayude a los gerentes a entender los beneficios de un reglamento que prohíba que se fume en partes o en todo el edificio.

  1. Explique a los administradores de que la mayoría de la gente no fuma y prefiere vivir en un medio ambiente libre de humo, incluyendo una gran mayoría de los que fuman.
  2. Sugiera a la administración que lleve a cabo una encuesta de una sola pregunta que pueda contestarse con un simple sí o no para ver si la gente prefiere vivir en un edificio libre de humo de segunda mano. La mayoría dirá que sí. Si la administración está de acuerdo en realizar una encuesta, consulte la sección para dueños de este sitio web para más información.
Paso 7: Las medidas a tomar cuando la administración no responde
  1. Pida ser trasladado a una vivienda comparable en otra sección del edificio.
  2. Además, pida que todos los nuevos inquilinos que ocupen los apartamentos juntos al suyo se les requiera firmar acuerdos de alquiler o arrendamiento que prohiban el fumar en su apartamento, balcones y patios. Si su edificio es pequeño o rara vez tiene vacantes, quizás esta no sea una solución.
  3. Si el dueño o compañía administradora de propiedades es también dueño de o administra otros edificios en la zona, pida ser trasladado a un apartamento similar en otro edificio. (Véase la opción de Acomodamientos Razonables.)
  4. Si el apartamento al que se traslada es similar al que está dejando, no debe aumentarse la renta o cobrarse un depósito de seguridad adicional. Para más información acerca de las leyes de Derecho a Viviendas  de Igualdad Y Justas, haga clic aquí.
  5. Si estas sugerencias no son útiles, quizás quiera usted considerar la posibilidad de mudarse a otra propiedad.
Paso 8: Comuníquese con sus Representantes

En veces es necesario comunicarse con los representantes locales o estatales que los representan para pedir asistencia.

  1. Comuníquese con su concejal municipal o departamento de salud local. Póngase en contacto con estos y avíseles del problema del humo de segunda mano en el lugar que usted vive e infórmese más sobre las leyes relativas al tabaquismo en los apartamentos.
  2. En algunas ciudades en las que los edificios de apartamentos están bajo régimen de control de renta, es posible que el dueño no pueda un reglamento contra el tabaquismo en todo el edificio, ni requerir que la persona que fuma deje de fumar en la propiedad. En ese caso, póngase en contacto con la Junta de Control de Alquileres local para sugerencias acerca de lo que se puede hacer.

Recuerden

La Constitución no garantiza el derecho de fumar. Según las encuestas que se han llevado a cabo en todo el país, la mayoría de la gente no se queja cuando ellos o los miembros de su familia están expuestos al humo de segunda mano. El fumar tabaco es una actividad legal, pero se pueden establecer reglamentos que limiten los lugares en los que se pueda fumar. Los propietarios, gerentes y compañías de gestión de la propiedad tienen el derecho legal de regular donde se fuma en el interior y exterior de los apartamentos. En edificios bajo régimen de control de renta, cualquier reglamento a que prohíba el fumar sólo puede aplicarse a los nuevos inquilinos.

Para más información comuníquese con el UCLA Center for Health Policy Research.

Esta información no debe considerarse como asesoramiento legal. Por favor consulte a su abogado acerca de las cuestiones jurídicas relacionadas con la exposición al humo de segunda mano.